Ampliación del Hospital Clínico Universitario

Autor: Salvador Mata Pérez, Bernardo García Tapia y Fernando Pardo Calvo

Colaboradores: Stefano Presi, Myriam Vizcaíno Bassi, Javier Encinas Hernández, Beatriz san José Muñoz, Eduardo García García, Stefania Albiero, Stefania Augliera, Elena Castillo Viguri

Tipología:

Fechas de comienzo/fin:2009-2015

Localización: Calle de Ramón y Cajal, s/n. VALLADOLID

Premios:

2005 Primer premio en Concurso de Ideas para la redacción del Proyecto

Publicaciones y enlaces:

Arquitecturas Saludables: ampliación y reforma del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (1ª fase 2009-2013)“, Salvador Mata (Editor) Ed. Conarquitectura, 2015

Jesús Granada (Reportaje fotográfico por Jesús Granada)

Divisare (Artículo con descripción, fotografías y planos)

Plataforma Arquitectura (Artículo con descripción, fotografías y planos)

Archdaily (Artículo con descripción, fotografías y planos)

Promateriales (Artículo descriptivo y técnico con listado de materiales)


Ha escrito este artículo: Ruben_HC | ruheca

Búsqueda por Arquitecto

“El acercamiento al nuevo programa funcional de un conjunto asistencial-sanitario de gran escala ubicado en el interior de la ciudad pasa por el análisis del modelo de implantación sobre el tejido urbano preexistente desde una visión crítica de esas arquitecturas de la salud y conscientes de las condiciones de vida de la ciudad actual y de sus posibilidades de mejora” (…). Salvador Mata en “La importancia de la Implantación de las Arquitecturas Sanitarias”

El proyecto que asume la ampliación del Hospital Clínico Universitario de Valladolid no es solo una intervención en el que mirar el objeto construido, sino también el entorno que modela a su alrededor. El edificio materializado en la zona de aparcamiento del antiguo hospital forma parte de una actuación integral destinada a la reforma y ampliación de las instalaciones del mismo tanto en sus dotaciones funcionales como en su relación con la ciudad en una reflexión que revisa la vinculación de grandes infraestructuras sanitarias con la ciudad, especialmente en entornos consolidados.

El hospital preexistente adolecía de una difícil relación con el entorno y el usuario al que acoge en aspectos como la circulación y accesos a sus bordes y especialmente en el abrupto cambio de escala entre el entorno y la alta torre hospitalaria asentada sobre un zócalo de reducido perímetro. La implantación del edificio buscará responder a esos condicionantes urbanos mediante 3 decisiones:

En primer lugar, amabilizando la escala del edificio preexistente. La ampliación, se extiende sobre el antiguo aparcamiento como si se tratase de una ampliación del zócalo antes mencionado para, junto con la plaza elevada y su tratamiento topográfico, ir reduciendo la altura de la torre hospitalaria acomodándola al entorno.

En segundo lugar, reordenando los accesos y circulaciones al centro sanitario. La hasta entonces “trasera” de aparcamientos pasa a ser el espacio de accesos rápidos al hospital, así como de suministros. Los flujos de accesos se cruzan a distintos niveles, la plaza elevada permite un semisótano de acceso técnico y un parking bajo ella, se crea una nueva vía de coexistencia en el borde norte…

Y en tercer lugar, cosificando y tratando los nuevos bordes creados con el entorno. Se crea una nueva plaza elevada que resuelve los accesos y vistas creando una nueva fachada  a la calle real de Burgos a la que se cose por medio de un sistema de topografías con accesos y parterres de vegetación, mientras que al norte se abre una nueva vía de coexistencia a compartir con los edificios históricos de la universidad con los que linda.

Y es que, la implantación del edificio no solo contempla un entorno rbano consolidado, sino también un entorno histórico al formar parte de la zona de esparcimiento urbano durante la época post-medieval. Tal pasado hizo necesario un estudio histórico-arqueológico que reveló la presencia de restos de edificaciones religiosas en el solar los cuáles se recogieron en el pavimento final de la plaza con huellas a modo de “palimpesto” como reflejo del dinamismo y transformación del lugar histórico, conservando la memoria del lugar.

Focalizando ahora en el edificio como pieza, esta se resuelve con 3 crujías de igual anchura y estructura permitiendo una flexibilidad a la hora de ubicar el programa a la vez que su separación por unidades funcionales. Se componen de cuatro niveles adecuándose a la altura del zócalo en los que la luz se introduce, además de por fachadas, por patios interiores y patios que las separan llegando a fachada. La unión con el edificio preexistente se resuelve con una pieza transversal que cose las 3 crujías e interiormente por galerías de conexión lineal y/o paralela.

Tres piezas que ofrecen una nueva fachada a la calle Real de Burgos mediante una plaza que conforman con sus diferentes longitudes, dando profundidad al alzado e intuyendo los accesos. Una nueva fachada cuya piel se resuelve con un sistema de paneles discontinuos de hormigón frente a la plaza y fachadas de U-Glass en los bordes, provocando situaciones de opacidad y transparencias translúcidas además de otorgar cierto relieve y vida a la fachada según transcurre el día con las sombras provocadas, las luces y movimiento intuidos en su interior… El volumen se corona con una planta técnica en cubiertas de envolvente metálica en cubiertas de dientes de sierra en clara referencia industrial.

La propuesta se completaría en futuras fases con el tratamiento del resto de los bordes del antiguo edificio, la construcción de dos edificios que reformen el acceso peatonal opuesto y la mejora de sus dotaciones interiores y núcleos de comunicación. Todo ello reflejado externamente con un similar tratamiento de fachada buscando dar lugar a un complejo funcional y estéticamente unificado, tratando de recuperar ese “icono de la salud” inmerso en el centro de Valladolid.

Fotos cortesía de Salvador Mata Pérez (Autor: © Jesús Granada) | Planos cedidos por Salvador Mata Pérez

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